Nuestros Niños, Nuestro Futuro

Todo esta en juego. Todos, adultos y niños tienen la necesidad de ser cuidados y de cuidar de otras personas. Esta poderosa necesidad humana es la base de la actividad comunitaria y caritativa.

Desafortunadamente, muchos evitan sentirse incómodos, desafiando la imagen idealizada de la perfecta auto-suficiencia. Por ello, para aliviar este malestar, como sociedad, tienden a ignorar el verdadero panorama. 

De esta idealización de la autosuficiencia y la intolerancia de necesidad, se desprende la relevancia de apoyar a la educación de la primera infancia, y reducir tasas de mortalidad infantil. Por lo tanto, destacamos los siguientes puntos:

  • Las necesidades de los niños no deben ser enterradas en la búsqueda de la independencia personal.
  • Ya todos sabemos que los niños que son alimentados de forma adecuada se desempeñan mejor que los que tienen hambre.
  • El dinero que se invierte en el cuidado infantil y en la educación temprana es menor que el que se gasta en la educación especial.
  • Tal como lo establecen diversos estudios, golpear a los niños, y los castigos corporales, contribuyen a los problemas de conducta, animan a los niños a la violencia. 

Los niños no son autosuficientes, y la privación de la niñez no construye el carácter, solo conduce a la miseria y a la ira.

Como sociedad, es fundamental moderar nuestro individualismo radical, y nutrir todos nuestros impulsos de prestación de cuidados, para asegurar que los niños reciban el soporte y la formación que necesitan, y que ellos, y nosotros, podamos mirar hacia un futuro de oportunidad en lugar de vivir en privación. 

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